Cierto es que nuestros niños se merecen un mundo mejor a este tan plagado de violencia, intolerancia y odio, cierto es que no podemos terminar con las absurdas guerras, el hambre ni la maldad, pues son realidades que escapan de nuestras manos; pero también es cierto que podemos armarnos de valor y enfrentar con optimismo y prudencia nuestras vicisitudes y darles un presente ameno. Podemos y debemos buscar y aprovechar las oportunidades de darles a nuestros niños la alegría de respirar la naturaleza, observarla, beberla, acariciarla y disfrutarla al máximo, pues en ella percibimos el amor de Dios, lo que nos da calma, paz... y percibir un mañana esperanzador.Uno que sólo él, puede darnos.
Excelente publicación.Un abrazo
RE: Aire libre para los niños [Es - En]