Para Moraima la poesía es un espacio que se dispersa del día a día, así lo expresa en su poemas, debido a que convierte esa cotidianidad, la transforma con lo próximo y habitual: la palabra.
En sus escritos para ella lo frecuente y tradicional es también vida, realidad, pero la poesía la transfigura, la rehace en experiencia, latido. Hay en ella poemas que, no obstante poner su mirada en lo cotidiano y su palpitación, discurren un lugar para lo misterioso.
Para mí está hecha de lago, de su casa materna donde creció situada frente a él, esa masa de agua que continua siendo su horizonte, combinada con el perfil montañoso del Ávila que habita desde hace varios años.
Tengo solo dos libros de Moraima el primero Bogares y Hechura de silencio. Una aproximación al Ars Poética de Rafael Cadenas libro realizado por ella para rendirle un homenaje al gran poeta. Ha publicado algunos otros: Ser de agua (1997) Voces de Sequía (1999) La jaula de la sibila (2002) También la han premiado: mención Premio de Poesía 60 años de la Contraloría General de la República, Venezuela (1998). Premio Municipal de Comunicación Social Científica “Arístides Bastidas”, mención Docencia e Investigación (2005). Municipio Libertador Premio UCV al periodismo para la mitigación de riesgos ante desastres socio-naturales. Primer Lugar (Categoría Prensa) (2005). Universidad Central de Venezuela. Reconocimiento de la Cátedra Periodismo y Literatura, de la Universidad Arturo Michelena, Valencia, Venezuela.2017
Sé que aun debe dibujar, siempre sentí que de allí le brotaban las palabras, al recordarla prefiero verla entre sus hermanos, escuchando el oleaje del Lago de Maracaibo con sus padres o allá en el Colegio Fátima haciendo la poesía cotidiana y viva de la que siempre habla.