Solo he visto el primer episodio, y este anime me pareció demasiado interesante, pues hace algo que no habia visto hasta el momento, redefinir el género de zombies, pues aunque películas como Zombieland buscan darle un tono humoristico a una temática que tradicionalmente se basa en el terror o suspenso, aquí el foco se centra en algo más acorde a nuestra sociedad actual, la liberación de una vida basada en la esclavitud.
Para poder ver esto en más profundidad, imagina que el fin del mundo sea el mejor dia de tu vida, ya que no tienes que ir a trabajar más... y a partir de esta idea, se desarrolla el inicio de esta historia.
El protagonista se llama Akira Tendo, un joven que sumido en un estrés inacabable, se ha transformado en una especie de muerto viviente, haciendo contraste con la realidad en la que más adelante se verá sumergido. Luego de salir de la universidad, consigue un trabajo donde su primer día fue genial, observando un ambiente laboral muy agradable, pero apenas se termina su recibimiento en la madrugada, inicia lo que será su realidad en los próximos 3 años, una explotación laboral que le succiona las ganas de vivir.
Y aquí se desarrolla el primer punto, un término japonés llamado Karoshi, o explicado mejor para que entendamos, muerte por exceso de trabajo. El juego de colores que utilizaron me pareció perfecto, pues ese mundo blanco y negro donde se desarrollaron sus días de infelicidad laboral contrastan con el mundo lleno de colores que se mostró al final, con un exceso de saturación por momentos, que indican el final del sufrimiento, pese a que ahora esta en un mundo apocalíptico.
Y todo esto representa una bofetada al género de zombies, ya que la realidad de Akira no es sobrevivir a las manadas de zombies, era no perder la batalla contra los traumas que generaron su jefe, con una explotación laboral, que para colmo decía el mismo protagonista que habían sitios peores, o incluso, como le destruyó el corazón al aprovecharse de su puesto y acostarse con la chica linda de la empresa, quien no sólo era la única que se fibaja en él, sino que llegó a convertirse en su primer amor.
Por eso la escena en donde taclea la versión zombie de su jefe fuera del edificio fue tan poderosa, pues significaba el cierre de un ciclo tóxico, donde por cuestiones de honor, o simplemente de la cultura japonesa, no podía alejarse, ya que eso lo hubiera hecho verse como un fracasado.
Esto es algo que impacta, pues a todos se nos ha vendido una idea de éxito, donde muchas veces el estatus social o el dinero que tengamos, es lo que dicta que tan bien nos va, dejando muchas veces a un lado la felicidad y todas las demás cosas que vienen de la mano con una vida plena.
Lo que más me gustó de este primer episodio fue la explosión en la animación y la música, donde luego de ver la ciudad destruida y el caos reinante, sale corriendo huyendo de los zombies, pero en vez de gritar de miedo, lo hace de felicidad. Esto hace que me identifique aún más con la obra, pues quien en algún momento no quiso dejar todo tirado, y simplemente no ir a trabajar, una sensación que suele esfumarse a los pocos minutos, ya que al final, es la única manera de pagar las cuentas.
Por el título del anime, me imagino que ahora en los siguientes capítulos veremos cosas que Akira siempre quiso hacer, pero con lo bisarro de cumplirlo en un mundo post apocalíptico repleto de zombies, y la verdad, me llama mucho la atención ver como se manejará este tópico, pues no descubriré nada demasiado novedoso si pienso en que tendrá que conseguir un refugio u otros objetos para sobrevivir, aunque por la sátira que sea ha visto hasta el momento, esto seguro será algo totalmente secundario.