Hace bastante tiempo que navegamos en nuestro bote de la vida, algunas veces con el viento de frente pero siempre a favor. Tormentas borrascosas han sido capeadas con la claridad del día fresco hacia la búsqueda del rumbo seguro en la lontananza, nunca uno delante y otro atrás siempre hombro con hombro con la vista firme en el horizonte y el dirigir de la nave, con pulso firme hacia puerto seguro, prestos con el consejo oportuno y la sugerencia adecuada, manos amigas se nos han tendido igual la hemos dado. Siempre amigos, compañeros, amantes, esposos. Por ello hace bastante tiempo que navegamos con buen rumbo en nuestro bote de la vida y cuando el ocaso llegue le daremos gracias al señor por permitirnos habernos conocidos, Carmita .