Mientras el común denominador del ser humano, rechaza burlescamente las tendencias surrealistas e interpretaciones abstractas del mundo tangible, resumiéndose a conformarse con palpar la superficialidad de una Cultura de la Riqueza en un Mundo Escaso, yo Andros, llevó perdiéndome en mundos ficticios pero factibles, desde que poseo el uso de la memoria. La diversidad social se limita a la identidad socioeconómica, pues al igual que el recurso valioso, lo es, porque es escaso; la riqueza es valiosa, porque hay demanda.
Como mente creativa que me considero, siempre he contemplado un futuro cercano, condicionado por la Cultura del Conocimiento; un mundo ciertamente abundante, donde el mayor indicativo de variedad esté regida por la diversidad Intelectual.
Como Steemians que somos, suponemos una fuerza de tendencia intelectual sobre la sociedad, pudiendo ser explícitos actantes en la transformación de la economía futura, mediante la generación de contenido, y la respectiva promoción del contenido intelectual.
Soy yo, Andros, como Steemian activo en el presente, al igual que otros activistas, responsable de la creación del mañana.