¡Oh, querida nostalgia!
siempre estás presente,
mostrando una señal intermitente,
en algún circuito de mi memoria.
Recuerdos que abundan en un mar de lágrimas,
condenadas a morir lentamente,
por culpa de dos almas enamoradas,
que naufragaron en el combate.
¿Qué será de mí sin ti?
¿Qué esperabas de mí?
No fui fuerte, te perdí,
te fallé, y sólo huí.
Tu voz atormenta mi paz,
no siento poder ser capaz,
para levitar entre el olvido,
debo soltar tu amparo.
En medio de esta crisis,
sigo argumentando mis hipótesis,
acerca de lo tanto que te he amado,
hasta el sol de hoy, tu amante sigo siendo.
Déjame despedirme como es,
probando el sabor de tus labios,
por unos varios minutos,
para no sentirnos nuevamente culpables.
Escrito por; @andreissanchez