Solía ser de esas mujeres con miedo a verse en un espejo, que se sentían diminutas ante las demás mujeres a mi alrededor, y creo que eso me pasó siempre, de niña, de adolescente y hasta de mujer.
- Fuí creciendo y mi mamá siempre me decía: "Andrea estas gorda, si sigues así te vas a quedar sola"
A lo que llena de rabia y frustración le respondía:
-"El que me quiera me tiene que querer así"
Por años hice "Dietas milagrosas", pasé hambre, subía y bajaba de peso sin ningún control, con la idea de que tenía que bajar de peso "Porque si no nadie me iba a querer". Y siempre volvía a ese peso fantasma que no me dejaba ser feliz 86kg.
Fue pasando el tiempo y esa frase que tanto repetía yo misma me daba vueltas en la cabeza y yo pensaba:
-"¿De verdad? ¿Soy feliz asi?"
Un día fuí a un entrenamiento de alto potencial humano, donde por técnicas de coaching me hicieron ver cosas que realmente yo NO veía. Me comencé a amar, y ver efectivamente SÍ, yo quería bajar de peso pero no para que nadie me quisiera, sino por mi salud, por autosatisfacción. Y extrañamente todo se hizo mucho mas fácil, no hice ningún tipo de dieta, solo bajé un poquito la chucherías y comencé a bailar cosa que me encanta. Baje hasta 57kg, luego me ví de una manera que no me gustaba, yo misma vi mi peso y mi cuerpo y no quería verme asi porque me veía muy demacrada y subí hasta 65kg. Ahí conocí a una gran amiga, coincidencialmente también se llamaba Andrea y solíamos llamarnos "Cuadradito" por eso de Andreas al cuadrado, ella se convirtió en mi mejor amiga y en momento me dedico una canción llamada "Mírate" de Aldrey, me hizo pensar mucho ¿Saben? Y me sorprendió el ver que otras personas lograban ver en mi cosas que yo ni imaginaba.
Y fue chévere ver el cuerpo que quería tener en el espejo pero fue mucho mas satisfactorio aprender a amarme, a quererme como ese diamante que brilla tanto hoy. A aceptarme tal cual como yo era, sin juzgarme, entendiendo que "Está bien fallar", que eso que mi papá me decía siempre que todo tenía que ser perfecto era totalmente falso.
Que precisamente mi imperfección me hacía vivir mi vida perfecta.
Shoot: G.Martinez