Andrea siempre había sido la alumna modelo: aplicada, tranquila y con un futuro brillante. Estudiaba medicina en una universidad grande de la ciudad, y aunque sus días estaban llenos de clases, prácticas y libros, siempre encontraba tiempo para sus amigos y su familia. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado una noche de otoño.
Esa noche, Andrea decidió quedarse hasta tarde en el laboratorio de biología para terminar un proyecto importante. La universidad estaba desierta, con solo el zumbido de las luces fluorescentes y el eco de sus pasos en los pasillos vacíos. Mientras trabajaba con muestras microscópicas, notó algo extraño: una serie de anotaciones en uno de los libros del laboratorio que no recordaba haber visto antes. Eran símbolos extraños, casi jeroglíficos, mezclados con fórmulas químicas. Su curiosidad, siempre su motor, la llevó a investigar más.
A medida que descifraba los símbolos, empezó a darse cuenta de que no se trataba de un simple proyecto académico. Las fórmulas describían un experimento que podría alterar la mente humana, provocando recuerdos y emociones que nunca habían ocurrido. Andrea sintió un escalofrío recorrer su espalda: aquello no era solo ciencia, era manipulación.
De repente, escuchó un ruido detrás de ella. Se giró y vio a un hombre alto, con el rostro cubierto por una máscara médica antigua, que la observaba desde la puerta. Antes de que pudiera reaccionar, una corriente eléctrica recorrió el laboratorio y las luces parpadearon. Andrea sintió que su memoria comenzaba a desdibujarse: recuerdos falsos mezclándose con los suyos propios, emociones que no eran suyas. Luchó por aferrarse a su identidad, recordando quién era, quiénes eran sus amigos, su familia.
Con un esfuerzo desesperado, Andrea logró romper una de las máquinas que emitía la energía extraña, y todo se detuvo. El hombre desapareció, dejando solo un rastro de humo y un silencio inquietante. Andrea estaba temblando, pero consciente. Lo que había descubierto aquella noche no solo cambiaba su vida, sino que también podía cambiar la manera en que la humanidad percibía la realidad.
Al salir del laboratorio, juró que jamás permitiría que algo así se utilizara sin control. Pero también sabía que ahora estaba marcada: alguien, en algún lugar, sabía que ella había visto la verdad, y no podía confiar en nadie. Su vida como estudiante universitaria ya no volvería a ser la misma.
Desde entonces, Andrea vive entre dos mundos: el visible y el invisible, luchando contra fuerzas que la mayoría jamás imaginaría y aprendiendo que, a veces, el conocimiento puede ser un peligro más grande que la ignorancia.
Voy a tomar una idea de quien está increíble si libro de fantasía y les voy a compartir mi libro de ficción y terror y me gustaría apoyar a la comunidad BBH,
y
que por lo que veo tiene un gran trabajo y mucha dedicación espero poder ser parte de ese gran equipo 💪
Gracias a todos los que alguna ves me han apoyado