El domingo en la tarde, dos de mis hermanos y yo, conversábamos y salió a colación el tema del pensamiento y su relación con los sentidos. Y uno de mis hermanos comentó que había escrito unos post acerca de ello titulados “Pensamos porque olemos” y “Nuestra paleta de sensaciones”. Lo interesante del tema nos mantuvo entretenidos por un largo rato.
! Elaborando el guión de la película !
Eso me hizo recordar que durante nuestra infancia, cuando nos mandaban a hacer la siesta después de almorzar, nosotros en vez de descansar, nos poníamos a jugar con la imaginación. La ventana de nuestra habitación era bien grande y tenía dos postigos que dejábamos a medio cerrar para que un rayo de luz y partículas de polvo, que reflejaban colores, penetraran a la habitación. En cuanto ésto sucedía, alguno de los cuatro hermanos mayores, comenzaba una historia de todo lo que imaginaba ver en ese halo de luz. Como la ubicación de la casa era en una calle muy transitada por vehículos o personas, cada vez que alguno pasaba se veían formas y figuras y allí … comenzaba la acción cinematográfica: Cine era el nombre del juego que jugábamos. El guión lo completábamos incorporando animales cuyas formas las hacíamos colocando manos y dedos de distintas maneras y así surgían conejos, aves, perros, etc. que se proyectaban en la pared frente a la ventana.
Así nosotros le asignábamos a este juego una función simbólica que generaba mundos imaginarios en nuestra mente. Esto lo hacíamos sobre representaciones y no sobre cosas reales, con lo que podíamos traspasar un sentido a un objeto que era diferente al que podía tener en lo cotidiano. Esto nos emocionaba, nos cohesionaba como hermanos, aprendíamos mientras jugábamos, nosotros éramos los protagonistas. Se producía una conexión emocional profunda y un sentido de bienestar general en todos nosotros. La risa era nuestra mejor aliada.
Esto me motivo a escribir sobre la actitud lúdica que es una manera de posicionarse de manera física y personal ante la vida. Una de las formas de expresar esta actitud lúdica es el juego. Desde que el ser humano está en el útero manifiesta su intención lúdica cuando juega con el cordón umbilical o se chupa un dedo. Al nacer, los padres le proporcionan objetos que le sirven de distracción y le provocan sensaciones.
Catherine L’ Ecuyer autora de “Educar en el asombro” considera que hay diferencias entre el juego que “es lo que se hace de adentro hacia a fuera” y la diversión que “es lo que se hace de afuera hacia adentro”. En el juego se es protagonista y en la diversión se es espectador”.Educar en el asombro es educar al niño en el agradecimiento por la vida, por la belleza que lo que le rodea.
Importancia del juego en el desarrollo humano
La vida es el campo donde el hombre desarrolla sus posibilidades y su futuro posible. Este busca la certidumbre, pero la vida es incertidumbre y complejidad, aspectos que se pueden abarcar desde la actividad lúdica o juego; que es un comportamiento natural e innato en el hombre.
El ser humano a través del juego fortalece el contacto con su familia, sus pares, su entorno físico y social; desarrolla habilidades y amplia lazos sociales. El juego se convierte en una expresión del mundo interno, en donde actúan sus temores, sus logros, sus alegrías, contextualizándolas y creando maneras de interactuar con su realidad inmediata.
Además potencia el desarrollo de todos los sentidos: vista, oído, tacto, olfato y el desarrollo intelectual. El juego como actividad lúdica no es exclusiva de los niños sino que los adultos también deben disfrutar de ella, ya que los ayuda a gozar de mejor salud y a ser más creativos.
El juego es una necesidad antropológica, jugar es algo inseparable de vivir. Montessori
Fuentes:
En internet:
Artículo:
https://www.elblogalternativo.com/2012/12/09/educar-en-el-asombro-juego-libre-apego-naturaleza-silencio-belleza-y-poco-mas/
Entrevista
https://saltamontesasul.wordpress.com/2016/09/17/ver-documental-imagine-elephants-juego-y-vida/
Imágenes:
https://pixabay.com/es/photos/?order=popular
Fotografías personales
Aminta R. Castellanos