Anoche soñé que moría o, más bien, que trascendía a otra vida. Trataba de ubicar el momento en que morí, pero no lograba recordarlo. Lo cierto es que llegué a un sitio que está más allá de esta vida. Otras personas llegaron conmigo. Parecía un sitio de preparación para algo.
Como si fuera lo más importante, primero nos llevaron a un sitio donde había doce torres. En la torre número once, llegamos al pie de una escalera y nos señalaron hacia arriba. Se veía una luz que parpadeaba y resplandecía como fuego, y se escuchaba como una voz fuerte. Nos advirtieron que bajo ninguna circunstancia debíamos subir por esa escalera. Era un lugar prohibido. No sé si permanentemente o mientras nos preparaban.
Luego fuimos a la preparación. Debíamos aprender a hacer "milagros por fe". A un señor le dijeron que fabricara un vehículo para transportar a los demás. El señor comenzó a protestar y a quejarse. Parece que no se sentía listo para aquella tarea. Pero, como le insistieron, se concentró y aparecieron tres carros que se veían muy viejos. Recuerdo que yo no creía que aquellos carros destartalados pudieran andar. Pero el señor levantando la mano golpeó uno de los carros y, entonces, arrancaron...
Luego me mostraron una pared grande, sin salidas. Me dijeron que fabricara una puerta para que pasaran los demás. Yo, parándome delante de la pared, levanté mis dos manos, las coloqué en la pared y, entonces, se abrió una ventana muy ancha. Yo pasé por la ventana y me detuve del otro lado, esperando a que los demás pasaran. Pero, el instructor le dijo a una muchacha: "Convierte esa ventana en una puerta". Ella se acercó, puso sus manos en la pared de abajo de la ventana, que se estiró y se convirtió en una puerta muy ancha. No me acuerdo mucho más. Parece que estas tareas continuaron y recuerdo que viajamos en un tren, pero no recuerdo más detalles.