Esta noche yo conocí al diablo y les juro que no me dio miedo, sino todo lo contrario, en verdad me gustó.
No, no fue un encuentro del otro mundo, fue un encuentro común (pero de esos que no se dan con cualquiera).
Él no es como lo pinta la gente, con cuernos, y cola, con un tridente, malo.
No, él tiene el aspecto de un hombre normal, unas deliciosas manos, unos ojos que te miran y te derriten de lujuria, una boca que sabe hacer maravillas, una barba que enloquece al sentir su roce en la espalda o en el cuello, un cuerpo no perfecto pero como te calienta.
Hoy conocí al diablo y su infierno, si su infierno está lleno de fuego.
Un fuego que hipnotiza, un fuego delirante, un fuego en el que tú lo arriesgas todo con tal de poder quemarte en él , y al quemarte no te duele, al contrario lo disfrutas y pides más, más de ese dulce pecado que sólo con él, (mi diablo), se puede disfrutar...
Si hoy conocí al diablo de una manera muy carnal. Pues compartí sus caricias y su cama
Si hoy conocí al diablo y me hizo disfrutar, me hizo gritar, me hizo estallar de gozo una y otra vez....
Si hoy conocí al diablo y puedo jurar que en su infierno me hizo alcanzar la gloria varias veces.