Miro la calle y mi cuerpo ya duele
el ojo que se cuela en las rendijas
atisba el grano que era esquivo
y que ahora palpita
con rigor de corazón enhiesto
ME hago uno con el escrito que invento
y el paisaje allá adelante
va definiendo su quehacer
en mis pasos por llegar.
La calle es lo que recuerdo
andado hace década y media
Es la que ahora veo con bordes más claros
Aunque el todo me será ajeno
hasta el día de mi despedida
(Allá en el borde se dibuja un azul
que sé horizonte)