Un saludo cordial a todos los miembros de la prestigiosa comunidad HIVE, en especial, a todos los creadores de contenido inherentes a las ciencias de la naturaleza.
A propósito de la celebración del día mundial del perro callejero, el próximo 27 de julio, les voy a presentar un breve ensayo que trata de fotografiar la vida de los perros en Venezuela, basado en mi experiencia con estos nobles animales y en la observación de circunstancias que se presentan en la vida real, de los perros callejeros y de los perros que conviven con los humanos en su rol de mascotas, para tratar de encontrar alternativas que nos permitan mantener en nuestros hogares a estos seres tan queridos y rescatar aquellos animales que por circunstancias variadas han ido a parar a vivir por su cuenta y riesgo en las calles de nuestro país.
Los perros fueron domesticados por el hombre hace unos 11000, según muestran los estudios del perro de Carelia (Europa nororiental), región compartida actualmente por Finlandia y Rusia, a partir de lobo (Canis lupus, Familia Canidae) y su nombre científico es Canis lupus familiaris, aunque algunos autores aún prefieren usar el término de especie asignado por Carlos Lineo, Canis Familiaris, pero debemos reconocer los estudios realizados por los genetistas japoneses, Tsuda, Kanabe, Kikkawa y Yonekawa, quienes demostraron que la tasa de variación del ADN mitocondrial entre 24 distintas razas de perro doméstico es de entre el 0 y el 3,19%, mientras que la diferencia entre las tres subespecies del lobo gris es de entre el 0 y el 2,88%.
Así mismo, los investigadores pertenecientes a la Universidad de California en los Ángeles, EEUU, dirigidos por el Profesor Robert Wayner, demostraron que el perro difiere del lobo,como máximo, en un 0,2% de su secuencia de ADN mitocondrial.
Estos estudios condujeron a que, en septiembre de 1993, la Comisión Internacional de Nomenclatura Zoológica reconociera, que el perro y el lobo pertenecían a la misma especie.
En Venezuela existen aproximadamente un millón de perros callejeros, susceptibles de asilvestramiento y, probablemente, un perro por cada hogar familiar, lo que puede implicar la existencia de unos 8.209.526 perros en calidad de mascotas, protegidos por sus dueños humanos, datos tomados del censo de vivienda 2011, que no son realmente exactos, motivado a la falta información oficial al respecto en la página web del INE (Instituto Nacional de Estadísticas), para el año 2020, cuando se realizó el último censo poblacional..
Al convertirse en callejeros, los perros se hacen independientes y comen en forma omnívora de lo que les tira la gente, lo que encuentran en la basura o lo que pueden robar en comercios o en las casas de los vecinos.
Al vivir en las calles, los perros están sometidos a muchos riesgos, tales como, el maltrato de la gente, que les temen por pensar que no tienen vacunas, y poseen enfermedades infecto-contagiosas, además, corren el riesgo de ser atropellados por vehículos automotores, o pelear hasta la muerte con otros perros, por la comida, una pareja o el territorio, sin olvidar que existe gente inescrupulosa que los envenenan, les disparan o simplemente, los golpean para que se alejen de sus vidas.
Al vivir en las calles, los perros no tienen ningún tipo de control sanitario y su higiene es muy precaria, por lo que son susceptibles de tener parásitos internos y externos, úlceras de piel, dermatitis, y sufren enfermedades graves, como tumores cancerosos que no son tratados, padeciendo muertes lentas y muy crueles.
Los perros callejeros conservan su capacidad reproductiva, y son muy prolíficos, produciendo camadas numerosas que misteriosamente sobreviven a sus carencias, aumentando el número poblacional de estos canes que, de forma muy laxa, son controlados por entes gubernamentales que se hunden en la burocracia y no cumplen su objetivo de controlar el número poblacional a través de planes de esterilización, estimulación de las adopciones responsables y la creación de recintos municipales para que los perros vivan sus días en un ambiente seguro, de comodidades, atención médica y alimentación apropiada.
En las ciudades aledañas a espacios naturales, que incluyan fuentes de agua, además de una fauna y flora abundante y diversa, los perros tienden a trasladarse a esos ambientes, asilvestrándose, dedicándose a formar jaurías, capaces de cazar, diezmando otras especies de fauna, perturbando el equilibrio natural de los ecosistemas, alterando las cadenas de alimento por su voracidad y por su capacidad de adaptarse a cualquier ambiente por hostil que este sea, desplazando a otras especies, que al perder sus nichos y su capacidad de alimentarse y reproducirse, tienden a extinguirse como especie.
Por el contrario, los perros que viven con los humanos en calidad de mascotas, pasan sus días felices, con su comida asegurada, un techo donde guarecerse y el apropiado control médico veterinario que les garantiza su estado de salud, viviendo muchos años, en concordancia con la expectativa de vida de cada raza, teniendo las camadas que su humano propietario haya planificado y disfrutando una vida de compañía, que llega, incluso, a la humanización de estas mascotas.
La situación económica de Venezuela durante los últimos veinte años ha provocado una terrible crisis migratoria que ha desencadenado la disolución de muchos grupos familiares y con ello, el abandono de muchas mascotas, que ya se habían acostumbrado a las atenciones de los humanos, por lo que no es extraño que nos encontremos con perros de diversas razas deambulando por las calles de nuestro país, dando origen a un mestizaje muy variado, animales que han aprendido a sobrevivir en las calles después de haber vivido como mascotas consentidas, pero que ahora son susceptibles de parásitos y enfermedades, mortales casi todas, y con características de zoonosis.
Lo ideal sería que todos los perros que existen en Venezuela vivieran con sus dueños humanos y fueran sometidos a una vacunación y desparasitación preventivas, pudieran recibir su alimento balanceado a tiempo y no tuvieran que enfrentar el frio o calor excesivos de las calles, pero la cruda realidad es otra, en la que se forman jaurías con jerarquía social, similares a la de la especie original, los lobos, con perros dominantes y agresivos, incluso para los humanos.
Sea porque vivan en las calles o se conviertan en animales silvestres, la vida de los perros no es fácil de llevar, tanto para los canes como para los humanos, que siempre están temerosos de un mordisco, o un contagio de rabia canina, sin olvidar que pueden agredir a niños o a las mascotas de los humanos mientas estos las llevan de paseo a los parques.
Es importante recordar que no todos los perrros callejeros son agresivos o están enfermos, por el contrario, la mayoría son amistosos y andan en la busqueda de alimento o de cariño, y si sabemos leer las señales corporales de estos nobles animales es posible que escalemos al siguiente nivel de atención que consiste en adoptar un perrito callejero, contribuir con las jornadas de esterilización y realizar aportes a las organizaciones no gubernamentales que se han dedicado a la atención y cuidado de los perros de la calle, con el fin de mejorar su calidad de vida.
Bibliografía sugerida:
Situación de los animales en Venezuela.
FUENTE
Hay un millón de perros en la calle en Venezuela, según ONG.
FUENTE
Todas las RAZAS de PERROS - Nombres, Fotos y Características (280).
FUENTE
Los perros prehistóricos compartieron una compleja historia con los humanos
FUENTE.
Método de Evaluación Rápida de Invasividad (MERI), para especies exóticas en México Canis lupus familiaris Linnaeus, 1758.
FUENTE
¿Canis Familiaris o Canis Lupus Familiaris?
FUENTE
Conteo de unidades de observación Familiares. Censo 2011, INE República Bolivariana de Venezuela.
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Ali Riera
Todas las imágenes, fueron tomadas con un equipo celular Xiaomi Redmi9C y son propiedad de @aliriera.