-El poeta se apoya a mis espaldas-
Murmuró orgulloso el lápiz
-Inclina su mano a mis pies-
-Yo lo recibo en mi pecho-
Afirmó la hoja.
-No le perturbo la paz-
El poeta
es un títere
Sus hilos manipulados
por las manos de la esencia
lo penden sobre el lugar de la actuación.
encima del papel
donde realiza sus actos
El poema
tiene que ser escrito
o armado
como un rompecabezas
pero inacertado
que ninguna pieza
acierte a la otra.
Todo lo arma el espíritu
lo demás lo acopla el alma