Amor, me perdí en la intensidad de tu mirada, contigo a mi lado, de mi brazo, sobre mi cama, dentro de mi alma solitaria, dentro de ti, no deseaba más nada ¡Nada nos faltaba, nada nos sobraba! Éramos precisos, exactos
Dolor, sentí morir, me hundí en un vacío sin fin, conocí el infierno, no es como dicen; ardiante, rodeado de fuego y almas errantes, no, está inundado de seres que alguna vez amaron, el frío de la soledad petrifica el alma, el cuerpo, mientras buitres revolotean en el cielo rojo para desgarrar lo que parece muerto ¡Tantos muertos en vida deambulan por el mundo!
Fe, descubrí que no iba a morir después de todo, solo fue un proceso para despertar y comprender que de amor nadie tiene que sucumbir
Fe de momentos bellos por vivir, más fuerte más noble, más leal ¡Es mi deber regalarme una oportunidad!
Es otoño, vuelan las hojas de los árboles, enormes, fuertes, y ahí permanecen estoicos a la llegada de una nueva primavera, sus ramas desnudas me señalan como si quisieran gritarme:
"Después de todo la vida son momentos y nada más...se debe continuar