Siento el amanecer, lo escucho aproximarse, lo escucho llegar; lo puedes sentir en el frío; puedes oler aquella pureza que solo el amanecer te proporciona. Creo que los amaneceres no son tan valorados como deberían, además de darnos un nuevo día por el cual estar agradecidos, nos regala en un espectáculo de colores en el cielo, preciosos tonos azules oscuros con claros, morados y rosados... Colores que solo he tenido la dicha de ver tan armoniosamente en el amanecer. Y el amanecer te hace pensar de una manera más tranquila, trae paz consigo. Los sonidos del amanecer son más naturales, más diferentes al resto del día.
El resto del día y la noche resulta tan común a comparación con ver un amanecer, y poder tener la dicha de verlo con una copa de vino o un café, es aún más grata, a esto podemos ayudarle en un caso una pareja, de alguna forma el vínculo suele fortalecerte; y te das cuenta de que no es otro amanecer, que ningún amanecer es igual que el anterior.