Buenas comunidad de STEEMIT; para el día de hoy publicare sobre una enfermedad despiadada, discapacitante, la cual, para estas fechas no tiene cura y azota a las personas con una fuerza descomunal, mas aun dado a la falta de tratamiento regular para controlarla.
La Artritis reumatoide; es una enfermedad inflamatoria crónica de etiología autoinmune (Enfermedad que se produce cuando el mismo sistema inmune ataca a alguna parte del cuerpo en este caso las articulaciones). Que afecta generalmente a las mujeres pudiendo aparecer en cualquier edad y raza, Afecta las articulaciones de forma simétrica y también puede dañar los órganos internos, se considera una enfermedad sistémica. Esta se produce porque las células del sistema inmunitario atacan la membrana celular, viéndose reflejada como inflamación, cuando esta se mantiene en el tiempo, puede conducir a la destrucción articular e invalidez progresiva.
Se manifiesta como dolor, hinchazón, enrojeci¬miento y aumento de la temperatura de las articulaciones afectadas. El dolor articular es el síntoma más frecuente y la hinchazón articu¬lar puede ser más o menos visible por el pa¬ciente. Las articulaciones que con mayor frecuencia se afectan son las muñecas, los nudillos, las articulaciones de los dedos de las manos y de los pies, los codos, los hombros, las ca¬deras, las rodillas y los tobillos. Además del dolor y la hinchazón, por las ma¬ñanas puede haber dificultad para el inicio de los movimientos (rigidez matutina) que dura más de media hora. Si la inflamación persiste puede acabar dañan¬do los huesos, ligamentos y tendones que hay alrededor. La consecuencia será la deformidad progresiva de las articulaciones y la reducción de la movilidad articular, lo que puede llevar al enfermo a un cierto grado de discapacidad para hacer algunas tareas de la vida diaria.
Por otro lado, conviene recordar que la artritis reumatoide puede producir síntomas por su afectación fuera de las articulaciones, como por ejemplo: fiebre inexplicable (sin infección ni otra causa que la justifique), cansancio, hormi¬gueos en manos o pies, ronquera mantenida sin tener catarro, sensación de falta de aire, tos continua, dolor en el pecho o los costados. En la piel, pueden aparecer nó¬dulos reumatoides, que son abultamientos du¬ros que aparecen en las zonas de roce (codos, dorso de los dedos, zona del talón…).
El diagnóstico, se basa en los datos obtenidos en el interrogatorio al paciente, en el examen físico que realiza el reumatólogo, y datos de la analítica como parámetros de inflamación y anticuerpos (factor reumatoide y anti-péptido citrulinado). En algunas ocasiones, la hinchazón de las ar¬ticulaciones es difícil de valorar. En estos casos son útiles pruebas como la ecografía o la reso¬nancia magnética. La realización de radiografías, sobre todo de las manos y de los pies, es útil en el momento del diagnóstico para valorar si hay signos de enfermedad de larga evolución o no.
El tratamiento; actualmente no se dispone de un tratamiento curativo pero sí múltiples tratamientos que consiguen parar la evolución de la enfer¬medad y mantenerla inactiva, evitando así las secuelas de la inflamación persistente. Inclu¬ye medidas generales (no medicamentosas) y tratamiento farmacológico.
MEDIDAS GENERALES
- Evitar, en lo posible, una vida agitada, con gran actividad física o con estrés psíquico.
- Evitar trabajos que requieran movimientos repetitivos, sobre todo de las manos.
- En el trabajo doméstico, evitar hacer fuer¬za con las manos: no es bueno retorcer la ropa, abrir tapaderas de rosca, presionar con fuerza mangos de cubiertos...
- Mantener una posición recta al sentar¬se y evitar permanecer con el cuello o la espalda doblados durante periodos prolongados.
- Conviene dormir una media de 8-10 ho¬ras nocturnas, y viene bien una siesta de 30 minutos. El colchón debe ser duro y la almohada baja. No deben ponerse almo¬hadas debajo de las rodillas.
- Puede ser de utilidad comenzar el día con un baño de agua caliente, que contribuirá a disminuir la rigidez o el agarrotamiento matutino.
- Conviene realizar ejercicio físico suave ha¬bitualmente. Por ejemplo, caminar, montar en bicicleta o nadar.
- El uso de un calzado adecuado es funda¬mental.
- No hay ninguna dieta que modifique el cur¬so de la artritis reumatoide.
- La actividad sexual puede verse parcialmen¬te afectada por el deterioro articular. Es con-veniente comunicar al médico este proble¬ma con el fin de buscar medidas adecuadas.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO:
- Fármacos para aliviar el dolor y la inflama¬ción a corto plazo.: Son útiles para bajar la inflamación y so¬brellevar el dolor del “día a día”, pero no sirven para modificar la evolución de la enfermedad a largo plazo.
- Fármacos modificadores de la evolución de la enfermedad (FAME).: Estos medicamentos no sirven para tra¬tar el dolor en un momento determinado, sino que actúan haciendo que la actividad de la enfermedad a largo plazo sea menor. Todos estos fármacos requieren un segui¬miento estrecho por parte del reumatólogo para comprobar que son eficaces y que no producen efectos secundarios.
Sin duda, en la actualidad de nuestro país (Venezuela); donde el acceso a medicamentos, terapias y en si el simple hecho de vivir e dia a dia, se ha hecho cuesta arriba para los pacientes afectados por esta enfermedad, representa un deterior físico y mental para quien lo padece y agotamiento emocional para quienes rodean a dichos pacientes. Como personal de salud , el objetivo es informar a la comunidad de la existía de esta patología y dar tips para lograr mejorar la calidad de vida de dichos pacientes.
Referencias bibliográficas,
• Artritis reumatoide, Sociedad Española de Reumatología/ Fundación Española de Reumatología Cap 50, edición 2017
• Artritis Reumatoide, información para pacientes y familiares; Dr. Jurado, Argentina, 2010.