La ciencia detrás de una flor
Más que colores y aromas, esconde un propósito - perpetuar la vida de ese vegetal- de tal manera que se ha adaptado para alcanzar tal travesía.
Los colores, sus formas y estructuras están diseñadas para que el agente polinizador, que bien lo sea, el viento, el agua o los animales, logre el objetivo. Por esta razón, son tan cambiantes y especiales a la vista.
Fotografía del autor capturada con dispositivo móvil Huawei P20.
Esta Liliopsida - monocotiledónea- nos muestra las nervaduras paralelas de sus largas hojas. Una característica esencial que nos ayuda a clasificarlas en una división u otra.
Fotografía del autor capturada con dispositivo móvil Huawei P20.
Está inflorescencia llamada Capítulo, es tan perfecta que nos hace ver el conjunto en una sola flor. Cientos de ellas ocupan un girasol, algunas femeninas, otras masculinas e incluso estériles, forman una estructura espectacular que incluso es ejemplo para explicar la sucesión de Fibonacci.
Fotografía del autor capturada con dispositivo móvil Huawei P20.
Luego de realizar la disección floral observamos en detalle, gracias al uso de lentes especiales, una diminuta flor, que es difícil apreciar a simple vista.
Fotografía del autor capturada con dispositivo móvil Huawei P20.
Cada una tiene su esencia y está magnoliopsida tiene la capacidad de abrirse durante los máximos niveles de radiación solar.
Fotografía del autor capturada con dispositivo móvil Huawei P20.
Sus colores han hecho que los animales se sientan atraídos hacia ella. De esta manera el grano de polen llega hasta el óvulo floral, y ocurre la fertilización.
Fotografía del autor capturada con dispositivo móvil Huawei P20.
Está orquídea, nos muestra importantes estructuras a nivel evolutivo.. Un labelo que invita a la polinización, a la perpetuación.
Las plantas nos enamoran con sus detalles, y a pesar de que las vemos sin movimientos, han tenido una importante lucha contra las presiones ambientales y han seguido dando vida al planeta entero.