En las fotos de tus redes sociales se te ve con buena ropa, una sonrisa algo congelada junto a un maquillaje excesivo, reflejando la vanidad que corre por tus venas y me pregunto si… ¿Realmente eres tan feliz como lo intentas demostrar?
Parece que no podrías vivir una vida normal y tranquila si no recibes la aceptación y atención de todos, eso es lo que buscas, y en cierta forma lo consigues, pero lo consigues de la manera más viceral, plástica y hueca... Nada envidiable.
Vives en una burbuja de mentira, que cuando explota de forma inesperada, te encuentras con tu realidad... Sola y vacía.
Estás tan enajenada que te cuesta ver la realidad de las cosas, te cuesta imaginar que puedes vivir una vida normal sin alimentar la necesidad de información que te exige una sociedad descerebrada. Tendrías que ser una persona con suficiente carácter como para decidir abandonar la vida de fantasía que llevas.
Tendrías que buscar aliarte con personas que tengan una vida real, que luchen por cumplir metas y sueños.
Tendrías que soportar la crítica, aceptarla y mejorar.
Tendrías que invertir tu tiempo en nutrirte como persona, no como imagen.
Tendrías que desechar a las personas tóxicas que te quieren arrastrar con ellas.
Tendrías que quererte como eres, apreciar tus pro y tus contras.
Tendrías eliminar la ansiedad que sientes por husmear en la vida ajena.
Tendrías que vivir los momentos de tu corta vida sin necesitar que los demás estén enterados de lo que pasa en ella.
Tendrías que dormirte leyendo un libro y despertarte haciendo algo de ejercicio tal vez.
Tendrías que tener personalidad, esencia propia.
Tendrías que ser capaz de salir sin maquillaje.
Tendrías que dedicarle tu tiempo a lo que verdaderamente importa, como por ejemplo tu carrera, tu trabajo o tu familia.
Tendrías que ir a un concierto sin grabar ni un minuto, solamente bailar y disfrutártelo.
Tendrías que ser feliz sin dependencia de tus bienes materiales.
Tendrías que conseguirte a una pareja que te quiera por lo que eres, y no por como te vistes.
Tendrías que escuchar buena música, que te inspire crecer, y borrar de tu playlist la música que pisotea tu pudor.
Tendrías que pasar delante de un espejo y no sentir la necesidad de verte.
Tendrías que tomarte fotos naturales, sin filtros ni photoshop.
Tendrías que echar a un lado tu exceso de individualismo, de egolatría.
Tendrías que ser humilde.
Tendrías que dejar de sentir que debes con competir por todo y con todos.
Tendrías que soportar estar sola, sin ninguna atención y sentirte bien con eso.
Tendrías que vivir la vida real sin frivolidad, sin superficialidades