Relatos Ecuatorianizado #1 - El Pan Multiplicador.

alejoc(41)
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#steen
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En cierta ocasión, hubo una tremenda sequía de varios años en un sector alto de la serranía y lugares cercanos. Un hombre cansado de ver que su esposa e hijos pasaban hambre, decidió salir a buscar el alimento en otros lugares, porque la sequía había causado más estrago en su pueblo.

El hombre decido a encontrar una solución para acabar con el hambre de su familia, se adentró en lugares que el mismo desconocía. Mientras más se alejaba el hombre de su pueblo, se percató que este mal estaba acabando con muchas personas y que la misión de buscar alimentos le resultaría difícil de cumplir.

Pasado algunos días, después de atravesar tantas montañas, las fuerzas y el vigor del hombre hambriento se desvanecía, de pronto una especie de cóndor humano se le atravesó en el camino, mientras este ser extraño volaba, desde el aire le pregunta - ¿Qué haces en esto lugares santos?

El hombre le contesta al cóndor humano - Mi señor, disculpe si le molesto en su tierra santa, pero si supiera por lo que estoy pasando, me perdonaría esta afrenta. El ser alado le vuelve a preguntar - ¿Cuál es tu tragedia? Entonces el hombre hambriento le habla de la sequía que padece su pueblo y los pueblos cercanos de toda la región.

El cóndor humano le dice al hombre casi moribundo – He visto reflejados los males y las angustias en tu cuerpo, cuando sobrevolaba los aires me di cuenta que algo estaba sucediendo en los suelos, y quiero ayudar. El hombre asombrado por lo que escuchaba, le pregunta - ¿Cómo nos podría ayudar?

De entre sus alas el cóndor humano, deja caer una maza blanda en forma de piedra grande parecida al pan, y le dice – Este alimento que te he compartido es muy especial, como tal posee una particularidad única, escucha lo que te digo, mientras se lo comparta en pedazos iguales, nunca dejará de multiplicarse.

El hombre hambriento se arrodillo y comenzó a decir – Gracias santo ser alado, ante tus ojos he hallado misericordia, solo dime de que manera puedo agradecerte. El cóndor humano le hizo una advertencia al hombre - no te apresures en alegrarte, el alimento que te acabo de ofrecer, tiene una condicionalidad.

Al instante de acabar de hablar el cóndor humano, al hombre hambriento le empeoró el semblante, la alegría y la esperanza que le había concedido el ser alado, drásticamente le causó una fuerte desilusión. Un silencio molestoso les rodio, los dos se quedaron mirando fijamente.

El cóndor humano vio la gran desesperación que causó al hombre, la advertencia, y continúo hablando - Este sagrado alimento, solo se puede comer acompañado de agua, esta es la única condición. No me responsabilizo del mal que sufrieran, si la beben con otro líquido diferente al agua.

Una vez obtenido el alimento, el hombre se despide del ser alado y comienza su regreso a casa, a medida que caminaba se encontraba con pueblos que sufrían la sequía, por ende, la falta de alimento. Él se detenía y compartía el alimento que le había entregado el cóndor humano y les decía la misma advertencia recibida.

Cuando regresa a su pueblo, contó todo lo que padeció para obtener el alimento que traía entre sus brazos, les habló que la hambruna era generalizada y de que casi muere en su misión. Hizo un relato especial acerca del cóndor humano, el ser alado que se apiado de él y le entregó el pan multiplicador.

El hombre después de repartir el pan multiplicador y de explicar la advertencia, se marchó para ayudar a los otros pueblos que padecían la sequía. Al ver que había pasado un largo tiempo, desde que salió ayudar a los pueblos con el alimento recibido del ser alado, decidió regresar con su mujer e hijos.

Al entrar a su pueblo, el hombre se percata que los habitantes están sufriendo una rara enfermedad. Todos lo miran con odio, uno de los tantos adoloridos se levanta y le reclama, - que te hemos hecho para que nos envenene, ese alimento que ofreciste está enfermando a nuestra gente, hasta tu familia convalece por tu maldad.

Al ver a su familia sufriendo gravemente por el alimento que les trajo, el hombre sale corriendo en busca del cóndor humano, para que este le dé una cura. Recorre todos los lugares que estuvo y ve que a la misma gente que él ayudó, sufría una similar enfermedad que estaba padeciendo su mujer e hijos.

El ex hombre hambriento perdido ante su impotencia, comienza a gritar mirado el cielo, -Ser alado ¿Por qué en vez de bienes me has dado males? ¿Acaso es el pago ante la insolencia de haber violentado suelo santo? ¿Por qué me ofreciste males? Y así continúo renegando el hombre.

Cuando el hombre se cansó de reclamarle amargamente al cóndor humano, este viéndole desde los cielos le respondió, - los hombres sufren por no comer y por comer, esa es su naturaleza. Quemen todos los pedazos del alimento que les di y la enfermedad desaparecerá.

El hombre calmado por la buena noticia recibida por el ser alado, les dijo a todos, como curarse del mal que le había ocurrido por comerse el pan multiplicador, que este mismo les compartió.

FIN

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