Dicen que ese tren dejó de aparecer hace muchos años.
Nadie sabe de dónde viene ni hacia dónde va.
Solo aparece algunos minutos entre el bosque, siguiendo unas vías que ya no figuran en ningún mapa.
Una tarde, un hombre decidió esperar junto a los rieles. Cuando el tren apareció, las puertas se abrieron… pero
dentro no había nadie.
Aun así, subió.
Y desde aquel día, algunos aseguran que, cuando el bosque queda en silencio, todavía puede escucharse el tren acercándose.
Quizás algunas vías no llevan a un lugar… sino a otra historia.
Me he inspirado en mi serie de línea Norte, la cual fue mi primera publicación pro a esta obra quise darle un poco más de vida y que pudieran sentir algo de lo que quiero transmitir.