Atrapado en cada letra de tu nombre
en cada membrana de tu ser
en cada hebra de cabello que el viento
acaricia.
Así me siento... atrapado en la telaraña
de tus besos.
Tu cuerpo es mi cárcel perpetúa
mi paraíso sin salida, mi laberinto
en eternidad de búsqueda.
Dulce encanto de miel
que sorbo en cada poro de tu piel.
El tiempo pasa y no quiero que pase
deseo el éxtasis del encanto
del momento y de los días,
que se detenga en cada beso, en cada
caricia, en cada palabra que pronuncie
tu boca, en cada mirada que escudriña
el universo, en cada encanto de su eternidad
expansiva.
En las cuerdas de un violín infinito de conciertos.
Atrapado en cada letra de tu nombre
me embelesas de solo pensarte.
La noche desprende tu nocturnal aroma
elixir del amor que me atrapa
en el abismo de tu alma sin salida.