Agosto se ha llevado
todo lo que he querido,
y ahora sin temores
quiero, con loco frenesí
correr tan lejos,
hasta donde
las alas resistan.
Olvidar este agosto
de viento relente:
amarillento y triste;
de begonias secas
de magnolias marchitas.
Espero caminar entre el horizonte,
entre naranjados y rojos,
entre el amor y la hipocresía
de una humanidad lívida.
Sintiendo frío, hambre, dolor
pero sintiendo.
Quiero, con loco frenesí
olvidarte,
pero antes de hacerlo
deseo escribirte,
aunque sea la última vez.
Porque me he enviciado
a tu recuerdo...
Y de manera antípoda,
emprendo este viaje,
recorriendo kilómetros,
bañando con poemas
el viento de agosto,
que después te besara.