
Por años he recibido comentarios de todo tipo. Unos aseguran que soy liberal, otros que soy conservador. Algunos dicen que soy demócrata, otros republicano, y no faltan los que me llaman comunista o disidente.. Todo eso depende, de la publicación que haga ese día.
Cuando inicié la página y casi todo lo que compartía era música conservadora, los liberales decían que yo era un fariseo. Hoy, cuando muchos conservadores ya no comparten música y se dedican más a criticar lo que hacen jóvenes que no siguen ese estilo, al yo compartir esa música o hablar de ella, entonces los conservadores dicen que ahora soy liberal.
Cuando hablo de Ben Carson, los demócratas dicen que soy republicano. Y cuando publico una noticia relacionada con algo del ámbito demócrata, los republicanos dicen que soy demócrata.
Cuando hablo de cosas que están mal dentro de la iglesia, intentando crear conciencia para que se mejore, algunos dicen que soy disidente.
Entonces… ¿qué soy yo?
Quizás desde mi perfil personal puedas ver posturas claras sobre lo que pienso, tanto en la iglesia como en la política. Pero cuando escribo desde esta página, intento que mis posturas personales no influyan en la noticia que voy a compartir.
Si voy a hablar de Ben Carson, que es republicano, pero también es adventista, trato de que mi opinión política no afecte la redacción. A mí me interesa que usted reciba la información sobre lo que él está haciendo como adventista.
Si voy a compartir una noticia sobre el alcance que está teniendo Dairon Gavilan y cómo el mensaje se está predicando a través de su música, intento que mis criterios personales sobre lo que considero correcto no me impidan informar lo que está sucediendo.
Mi prioridad siempre ha sido y seguirá siendo mantenerte informado, aunque no concuerdes con todo lo que en ocasiones comparto. Esta página no nació para complacer bandos, sino para informar.
Agradezco sinceramente a todos los que comentan, tanto de forma positiva como negativa. Los leo, los respeto y, aunque no siempre estemos de acuerdo, valoro que se tomen el tiempo para interactuar; pueden seguir haciéndolo, nunca serán bloqueados. Eso sí, he notado que la mayoría de la gente solo comenta cuando no concuerdan con una publicación. Cuando las publicaciones son positivas o edificantes, pocos se animan a comentar, y eso muestra que a veces es más fácil reaccionar ante lo que nos molesta que celebrar lo que nos edifica.
Por eso los invito a evitar las etiquetas.
Trabajemos juntos sin importar si eres conservador o liberal, por traer más almas a los pies de Jesús.