Un día común en el metro...
Todos los días me dispongo a ir a mi trabajo y para llegar a él debo tomar el metro. Yo soy de Valencia y por ende agarro el metro de Valencia. Para algunos venezolanos que lo conocen saben lo cuán difícil es exceder al servicio en estos tiempos, realmente lo utilizo porque es lo más económico que existe y también por lo rápido de echo me tardo entre 20-30 minutos desde la estación hasta la oficina
Foto tomada de Internet
Pero este no es el caso lo más grave de la situación es que durante esos minutos se viven las cosas menos pensadas que se te puedan ocurrir. Niños cantando reggaeton,mamas que llevan un niño en el brazo uno agarrado y uno en la barriga ( cabe destacar que a esas mujeres hay que darles un premio por lo grande que son) y lo que quiero relatar en este post es que se han perdido los valores que en casa y en los colegios se formaban.
Con esto hablo de que bueno las personas se mantan para literal irse sentados y tú le ves la cara y son chamo que no llegan a los 30 años. Los ancianos tiene que agarrase de la gente que va parada para no poder caerse, y bueno esa madre que no puede hacer muchas cosas solo les dice a sus hijos que estén pendiente esos pequeños quizás el mayor con 7 años de edad ya saben cómo es él sistema y conocen las estaciones a la perfección.
foto tomada de internet
En mi ida al trabajo (que pronto les hablare de el) quiero decirle que es el momento donde más olores puedo sentir. Donde más mujer me pueden tocar,y donde más hombre gritan, el echo que causó impresión el día de hoy es que un joven intenta abordar el tren en la estación Santa Rosa a ese nivel ya al tren no le cabe ni el aire cuando ese joven intenta entrar un anciano le grita que se baje porque no cerrarla la puerta y pueden creer que el muchacho le ha gritado como si fuera un perro la verdad es que fue un momento donde a cualquiera se le olvidan los apellidos y con esto quiero decir que la pérdida de valores humanos se a perdido de tal manera que solo buscamos nuestro beneficio en común y olvidamos amar al prójimo. Recuerda que cada acción tiene una reacción y que por las cosas que hacemos más adelantes las pagaremos