Tengo una pareja pero no somos exclusivos, disfrutamos la libertad que nos damos y nos arriesgamos a experimentar más. El sexo común ya nos parece monótono entre nosotros y queremos explorar algo diferente.
Un fin de semana decidimos salir a un bar cercano, con la mente abierta buscando experimentar algo nuevo.
Al llegar nos separamos como dos completos desconocido, buscando mayor suerte con las mujeres.
Al no tener suerte con nadie, voy a buscar a mi pareja y noto que está conversando con una chica extremadamente sexy, flirtean y toman riéndose picaramente. En lo que voy a llegar a donde están ellas recibo un mensaje a mi celular, era mi pareja que me decía que la esperara en casa y que me ocultara.
Al esperar quince minutos en casa, escuchó llegar a mi pareja y me oculto en la habitación de huéspedes, espero por cinco minutos y salgo viendo que no hay nadie, solo se escuchan gemidos en mi habitación, la curiosidad me mata y observó tras la cerradura de la puerta.
No dudó en quitarle el traje de cuero rápidamente, mientras la acuesto boca abajo y comienzo a nalguearla, voy de menor a mayor intensidad entre cada nalgada que le doy lo cual ella disfruta. Me pongo encima de ella y comienzo a penetrarla salvajemente, la tomó por el cuello y comienzo a ahorcarla suavemente, sin intención de hacerle daño, solo hasta donde ella es capaz de aguantar ya que eso le gusta. La desconocida mientras nos graba se va masturbando, le excita ver lo que le hago a mi pareja y pide que le haga lo mismo.
Concluida esta nueva experiencia que he vivido, no me cabe duda que me gusta ser frío y liberal, no estar atado a tabúes ni del qué dirá la gente. Lo importante es sentirme a gusto conmigo mismo, disfrutar de mi lado oscuro y sombrío.
Pervertido, bar, miron, mujer.