Los árabes reconocen la existencia de un único dios: Alá
Como su propio nombre indica, la cultura árabe nació en Arabia, una península situada entre el Mar Rojo y el Golfo Pérsico. Esta importante ubicación fue rechaza, hasta el siglo VII, por los centros históricos de la zona, actuando únicamente como lugar de paso para comerciantes y viajeros. Siendo Yatrib y la Meca los puntos más significativos. A pesar de lo que muchos creen, los árabes no formaban un país, sino que se organizaban en tribus de costumbres y creencias propias. Con el paso del tiempo, todas ellas se unieron en una única religión predicada por el profeta Mahoma y que reconocía la existencia de un solo dios: Alá. Esta nueva doctrina es conocida como el Islam, que en árabe significa “sumisión a Dios”.
Entre sus muchos inventos destacan la pólvora, el papel o la brújula. Así como algunas ciencias de suma importancia: la geografía, la astronomía o la medicina, entre otras. Todos estos datos, son reconocidos hoy en día por expertos en la materia. Sin embargo, existen aún algunos detalles de esta cultura que permanecen ocultos para la mayoría de nosotros.
Un idioma restringido…
Todos los musulmanes comprenden y dominan el idioma árabe estándar. Sin embargo, este no se habla en la calle ni en lugares públicos. Solo es utilizado por las instituciones y medios de comunicación, como lengua en centros de enseñanza o para escribir cualquier documento de carácter administrativo.
Muy educados
Los árabes saludan tanto a las personas que conocen, como a los extraños. De otro modo, esa indiferencia es considerada un completo agravio. De hecho, es muy común que este tipo de cortesía se realice también al entrar o salir de una habitación. Dicho saludo debe ser siempre: “La paz sea con vosotros”, aunque se esté en presencia de un solo individuo.
Cuidado con los zapatos
En la cultura árabe, los zapatos son considerados un objeto impuro. Tocar con esta prenda a otra persona se traduce en un insulto o desprecio hacia ella. Además, apuntar con la suela a alguien que se sitúe enfrente resulta también muy ofensivo. Si esto ocurre cuando estás sentado, la mejor opción es cruzar las piernas.
Los árabes nunca sirven y tocan los alimentos con la mano izquierda, esto se considera de mala educación. Tampoco está bien visto que los invitados cojan la comida que se encuentra más lejos de su asiento, sino la más cercana. Así todos los comensales estarán en igualdad de condiciones.
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