Este fin de semana me fuí a la playa y ya cuando casi se ocultaba el sol, pude disfrutar mirando un pescador que llegaba a la orilla con su familia, al parecer eran sus hijas y nietos, fue maravilloso ver como esas dos mujeres jalaban la redes donde traian los peces, un niño de aproximadamente 12 años tambien jalaba la red y el señor pescador les daba instrucciones, que bonito fue ese atardecer mirando como en esa familia se apoyan todos para llevar el alimento a su hogar.
Gracias Dios por mas atardeceres como este.