Quien soy para ver, criticar o juzgar a los demás no soy perfecto, no busco la perfección,
busco amar a mi prójimo y tener misericordia, nuestro padre nos dice ¡Hipócritas!(Mt.7:5).
Al meditar en esta palabra me doy cuenta que no hay ni habrá hombre perfecto sin defectos
solo JESUS, Santo, Santo, Santo...
Entiendo que el Señor me dice que no tengo la moral ni la autoridad para ver los defectos
de los demás, en ninguna ocasión debo juzgar o criticar, mi deber es esmerarme por corregir
mis defectos, las cosas desagradables que tengo todo aquello que cause daño a mi prójimo
luchar para ser mejor persona, no caer ni ser partícipe de los malos comentarios que se
realicen hacia las demás.
Tengo una viga en mi ojo y le pido a Dios que la quite y de esta manera ver la infinidad
de bendiciones que él tiene preparadas para mi vida.
Señor Padre amado, Padre de la gloria
te doy gracias por tu bella Palabra que
cada día me enseña y me revela lo que
tengo que hacer para alcanzar tus promesas,
permite que sean muchos los que conozcan de
tu infinita misericordia, te lo pido en
el nombre de Jesús, amen...