una altura de 25 kilómetros antes de comenzar un descenso y luego realizar un aterrizaje convencional en pista. Se trata de la primera prueba de una nave de Virgin Galactic con un cohete propulsor activado desde el accidente del VSS Enterprise en 2014, cuando falleció uno de los dos pilotos de la nave.
30 segundos, período durante el cual alcanzó la velocidad Mach 1,87, según informa el portal de la compañía aeroespacial.