No hay mejor exponente de los colores, que la misma naturaleza, que absorbe la luz y refleja la frecuencia de la que no ha sido absorbida. Esos reflejos son percibidos por nuestros ojos y procesado por nuestro cerebro en milisegundos, pero aun así la información es procesada con tal calidad que incluso podemos percibir un millar de tonalidades que nos rodean. Hoy en mi trabajo quiero mostrar COLOR, con el mejor exponente de tan vivaz cualidad física, las flores.
Las fotos fueron tomadas con la cámara kodak easyshare C140, y editadas con photoshop