Estamos acostumbrados a la belleza de las flores por su exhibición de colores en su amplia gama de petalos, formas, colores y olores.
Todo un espectaculo para nuestros sentidos, alfombras de colores, bouquets de aromas y un sin fin de coloridos atributos para nuestro deleite.
Pero en un universo de contrastes, las espinas un poco desprivilegiadas entre tacto y multicolores, muestran de igual manera una gran y elegante belleza para nuestro deleite, formando parte de un ecosistema perfectamente equilibrado, en el cual hasta las espinas son de espléndida belleza.
Esta última imagen se me asemeja con un desplazamiento de individuos.
Todas las imagenes son de mi autoría @yoryfranco, tomadas con un smartphone