Nos quedamos cerca del acantildado, mirando desde un cristal con tela aracnidad en el exterior, sitiendo la artificial luz del sol. Ya es un camino sin pisada, convirtiéndonos en meros observadores de la nada, es como tu dices; "seguimos viajando desde el sofá"...
No estoy de acuerdo con el encierro, pero como todos, tengo miedo de perder a los que me sembraron. Saludos
RE: Diario de pandemia