¡Cuántos naufragios hay en la vida!
Analicemos:
Si tu madera está de odio roida
¿qué peso soportará?
¡Naufragará!
Estando bien la madera,
debe armarse con firmeza,
que resista el egoismo,
pues si no,
¡naufragará!
Debe estar bien balanceada, equilibrada,
sopesar bien los derechos, los deberes,
la injusticia y la injusticia.
Si yerra
¡naufragará!
Un timón bien dirigido,
con rumbo fijo y certero,
un mástil que se alce airoso,
presto a soportar tormentas.
Al estar lista la barca,
falta un somero detalle.
Tú, capitán de tu nave,
no cejes en tu destino
y suelta ya las amarras
dispuesto a no naufragar.
@ylich
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