¿Te ha sucedido que decides leer 5 minutos antes de dormir una información y cuando te das cuenta ya han pasado 2 horas? Pues me pasó ayer 😃.
Aunque, para ser sincero, es algo que a menudo me pasa. Por eso cuando estoy apresurado evito revisar páginas como Wikipedia que tienen un montón de enlaces internos hacia nueva e interesante información.
Pues bien, ayer antes de dormir vi en twitter un hilo sobre uno de los dragones de la serie Casa del Dragón y me dió curiosidad uno de los nombres que se mencionaba. La verdad este spin off de Juego de Tronos no me ha llamado mucho la atención, tanto así que he dejado de ver la serie luego de 4 capítulos.
Sin embargo, la historia del universo creado por George R. R. Martin sí me resulta interesante. Así que me dispuse a buscar información sobre Aerea Targaryen.
Pues lo que iba a ser solo un momento para enterarme de quien era y que representó en este universo de ficción, resultó en horas de saltar de un link a otro leyendo información sobre personajes, lugares y acciones de la historia del universo de "Canción de Hielo y Fuego".
Y es que, básicamente, así funciona la curiosidad. Vienes por algo y terminas quedándote cada vez más tiempo a medida que descubres historias y datos interesantes.
Puede suceder con elementos recreativos como historias de ficción o durante investigaciones reales sobre hechos históricos de la humanidad.
La curiosidad es un pozo sin fondo incapaz de llenar. Quizás por eso cuentas en Twitter que se dedican a elaborar hilos sobre acontecimientos históricos o datos curiosos son tan populares. Puede sonar extraño, pero la curiosidad ha generado un tipo específico de economía donde se combina el entretenimiento con los conocimientos.
En el pasado, existieron las colecciones de enciclopedias, eran libros que nuestros abuelos y padres atesoraron. Yo, cuando niño, recuerdo haber entrado a la biblioteca de un vecino y pasar horas enamorado de estos ejemplares. Luego la tecnología se hizo presente y tuvimos acceso entonces a las enciclopedias en su versión digital, quizás la más famosa en Cuba fue la Encarta (joven de menos de 25 años, ya sé que no sabes que es eso 😁, conoce su historia dando clic aquí)
También existen canales de televisión que tienen como temas centrales la ciencia, la historia o la naturaleza. Aquí, en nuestro país, lo más cercano que tenemos a este tipo de productos son los programas de televisión La Neurona Intranquila y el ya clásico Escriba y Lea. Pero con el acceso a internet, son cada vez menos las personas que ven la televisión tradicional.
De la misma manera, espacios que podrían ser oasis de interacción entre los conocimientos y la curiosidad de las personas en nuestro país, hoy son meros lugares donde los que allí trabajan van a sentarse y ver el tiempo pasar. Hablo de los museos.
Por suerte, el deseo de saber siempre termina despertando en las personas, quizás con más fuerza en unos que en otros, pero siempre está ahí. Se podría decir que gracias a la curiosidad, hoy la humanidad tiene un avance tecnológico que nos permite vivir más y mejor.
Por lo pronto, yo seguiré evitando entrar a Wikipedia o hacer búsquedas en Google sobre inquietudes que tenga momentos antes de dormir, no vaya a ser que me termine desvelando leyendo cosas interesantes😅.
Imagen 1 - https://pixabay.com/es/photos/hombre-leyendo-pantalla-t%c3%a1ctil-blog-791049/
Imagen 2 - https://pixabay.com/es/vectors/ni%c3%b1a-libros-apilar-leer-160172/
Imagen propia creada en Canva
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