Es muy fácil que el día a día te pase factura y olvides algo qe tenías en mente incluso si es importante para ti. A veces las circunstancias no te permiten mantener una rutina o te obligan a enforcate en lo urgente y no en lo importante.
Hoy casi se me rompe la racha de publicar una vez al día que pretendo llevar durante todo este año. O al menos, hasta que sea inevitable el fallo.
Con solo dos horas de electricidad en el día y una conexión a Internet en extremo inestable es complicado de sentirse normal o relajarse un poco. Imagina entonces lo difícil que puede ser concentrarse para escribir, opinar o narrar algo con calidad.
Encontrar la manera de sobrevivir es la tarea principal. Intentar mejorar un poco se vuelve un empeño titánico. En estas realidad surreal el cansancio es particular y a la vez nacional.
Por suerte, en un breve oasis de descanso pude recordar que aún me quedaba publicar el post del día en Hive.