Venía de un caserío lejano
Caminando y admirando el paisaje
Haciendo pausa en los árboles frutales
Que deleitan el paladar de cualquier humano
Y mi tiempo pasó volando
se estaba ocultando el sol, con tanto camino por delante
Sorprendiéndome la noche, con alcaravanes y aves
Que noche tan extraña y fria
No había luna ni estrellas
Solo la oscuridad que me invadía
Y mi vista que no es buena
Con esfuerzo enfocaba
Las ramas me rasgaban
Haciendo paso por donde caminaba
Solo pedía llegar a casa
No toparme con serpientes, tigres, alacranes
Ni animal que me matara
En eso se encendió una luz
Me acerqué emocionado
Esperando un milagro
Y eran tan solo luciérnagas
Iluminando su paso
Me quedé pensando
¿Y si paso la noche en este lado?
Esperando el amanecer
Y llegar a mi hogar anhelado
Correré el riesgo
Trataré de calmarme
Buscaré abrigo en ramas
Y mi té imaginario
Para no pasar frio
Del que me de resfriado.
El aire me huele a eucalipto
Busco relajación total
Pero se alborotaron los zancudos
Y no me quieren dejar
Ya cuando se saciaron de mi sangre
Me permitieron descansar
Y salió el sol
Un rayo me despertó
Observando que a pocos metros
Un barranco me acompañó
¡Dios! dije gritando
¡Dios me has salvado!
¡Gracias por protegerme!
¡Gracias por estar a mi lado!
¡Esas luciérnagas! esas luciérnagas que me has mostrado
Desviaron mi camino y por eso me he salvado
Gracias nuevamente
¡Gracias mi padre amado!