Doris, una gran mujer luchadora, capaz de superar obstáculo y travesar fronteras para obtener lo que quiere.
Ana, puedes pasar a dejar el mercado,
Mamá, mejor déjemelos aquí en la mesa, total Gertrudis le toca guardarlo.
Doris pone su cara de desagrado y se levanta a acomodar el mercado ella misma. Mientras Ana sale al patio a jugar con los animales.
Sr. Doris, espero me perdone el abuso… solamente quería verla.
Juan José, será mejor que se vaya, Ana puede venir en cualquier momento y Gertrudis ya debe de venir a montar la sopa.
Lo siento Doris, tenía que verte, debía verte hoy… Por lo menos déjeme entregarle esta hermosa Rosa.
Doris angustiada agarra la Rosa y lo saca de su casa.
-Doris, algún día me tendrá que dar la cara y decirle a todos que Ana es mi hija…
Doris queda perpleja viéndolo alejarse en su caballo mientras se le sale una lagrima que le cae a la rosa, lee la nota que decía.
¨Feliz día Doris, eres la mejor Madre… Cuida a nuestra hija, te ama Juan José¨