DELEGAR
Para delegar, el sujeto tiene que contar con una cierta autoridad o poder, para estar en condiciones de dejar sus asuntos en manos de otra persona. Sin autoridad, es probable que el otro individuo se niegue a cumplir con el encomendamiento.
• Es imprescindible que tenga un carácter dialogante.
• Es vital que muestre empatía con el resto de personas.
• No menos importante es que sea alguien respetuoso y que tenga claro que su labor debe ser la de defender los derechos del grupo al que representa el mismo.
• Tiene que contar con notables y contundentes capacidades de comunicación en el ambito.
• Debe tener muy claro que, bajo ningún concepto, debe aprovechar su cargo en beneficio propio. **