Hoy hemos tenido otro tremendo atardecer. Cuando el otoño empieza a ser otoño y empieza a tener cierto parecido al invierno, más que al verano… los atardeceres siguen siendo una maravilla y no me canso de mirarlos.
Esa mezcla de colores que parecen prender en llamas el cielo y tan solo dejando pasar unos minutos cambian totalmente, dejando unos morados aparecer que son imposibles de capturar con una simple cámara.