La pirámide de Kefrén, la segunda de las pirámides de Guiza y la que se sitúa justo al lado de la de su padre, Keops. Una vez que empiezas a pasear por el camino que hay entre las dos, parece que esta segunda es más grande que la gran pirámide de Keops, pero se trata simplemente de un efecto óptico, ya que, en realidad, tiene una altura de 143,5 metros, unos tres metros más baja que esta.
La diferencia es que en esta pudimos entrar para ver su interior, algo meramente simbólico, ya que sus estrechos pasillos, con varias subidas y bajadas, llevaban a una sala, la cámara funeraria, que estaba prácticamente vacía. Por eso lo de simbólico, porque haber estado dentro de una pirámide es algo que no todo el mundo puede hacer en la vida y el hecho de haber estado dentro de un lugar que tiene tantísima historia, con la enorme cantidad de energía que se le supone y que dan vida a esa gran variedad de teorías sobre la construcción de estas monstruosidades... eso ya es suficiente razón para adentrarse en estos pasillos claustrofóbicos que tienen miles de años.