Conocemos el ‘veranillo de San Miguel’ como unos días de calor propios del verano, pero que tienen lugar en épocas en las que el frío debería empezar a asomar y el verano se resiste a irse. Suele ser propio de la última semana de septiembre o la primera de octubre, pero ¿¿¿noviembre???
El tiempo está totalmente descontrolado, este fin de semana hemos rozado los 30 grados en la costa levantina, concretamente en el lugar que os muestro en la foto, la ciudad alicantina de Altea... genial para los turistas, genial para salir y disfrutar de un día de fiesta... pero, esto no es normal... y de algún modo u otro terminará pasándonos factura...
Habrá que rebautizarlo como el Veranillo de... todos Los Santos 😊