Desde hace varios años ya, una de las aves invasoras más extendidas en las grandes ciudades de España es la cotorra argentina.
Aunque a priori es una especie que parece inofensiva, pero su peligro es más por los daños colaterales que por la especie en sí. El mayor problema es que está desplazando a las especies autóctonas, que son más pequeñas y no pueden competir con las cotorra que, además, se reproducen a gran velocidad, ocupando gran parte de los árboles de la ciudad, sobretodo palmeras y grandes árboles.
Aquí tenéis un ejemplo, una pareja en su nido que es bastante grande y pesado, lo que lo hace peligroso, ya que a veces el árbol dónde está no es capaz de soportar este peso y el nido termina cayendo.