Se acerca el fin del verano y cuando el otoño asoma... las tormentas empieza a llegar por todo el país. Tormentas que suelen ser bastante explosivas y que, según la zona donde descarguen, pueden llevar más o menos peligro.
Y claro... si hay una zona que se suele llevar el premio gordo de las tormentas potentes del país... esa es la zona del levante español. Una parte de la península que suele ser víctima de la temida gota fría, que consiste en una mezcla explosiva de una masa de aire fría que suele adentrarse por la parte occidental de Europa que, al chocar con las corrientes de aire caliente provenientes del Mediterraneo, provocan tormentas que suelen dejar muchísima agua en un corto plazo de tiempo.
Estas auténticas mantas de agua son difícilmente asumibles por la tierra, que pierde su capacidad de absorción de una manera muy rápida y que hace que las ciudades, sobretodo esas que están en zonas inundables cerca de los cauces del río, se conviertan en auténticos ríos. Corrientes de agua que destruyen todo lo que se encuentran a su paso y que suelen ser temidas por todos.
Empiezan las tormentas y... a las imágenes me remito. Esperemos que no sean tan dañinas como en años anteriores...