Los atardeceres son bonitos prácticamente en cualquier lugar, pero hay sitios donde son auténticas maravillas. Una de esas maravillas la pudimos presenciar navegando por el Nilo. El considerado río más largo del mundo, no es solo impresionante por eso, si no por la increíble paleta de colores que tiene conforme el sol se va acercando al horizonte.
Si a eso le añades la locura de paisaje que tiene a sus orillas... donde el verde más profundo de la vegetación que se extiende por la parte más cercana al agua, se mezcla con el marrón claro de las dunas que hay justo en la parte trasera, que indica el comienzo de un desierto que se extiende por cientos de kilómetros.
Tremendo este atardecer, uno de los más especiales que he vivido y que seguro no olvidaré en toda mi vida.
Atardeceres.