Hoy estuve recorriendo el micro centro de Ciudad del Este, si, es desorganizado y muchas cosas más pero las personas le dan un valor único a esa parte de la ciudad tan caótica pero gran ejemplo de tolerancia.
Mientras uno camina en pocas cuadras ya puede escuchar unos cuantos idiomas diferentes: chino, japones, coreano, árabe, hindú, portugués, guaraní y otra gran variedad de acentos en español: paraguayos, argentinos, peruanos, chilenos... y todos caminan en paz!
En pocos lugares del mundo uno puede pagar en 4 monedas diferentes: guaraníes, dolares, reales o pesos, e incluso mezclarlas como hice yo hoy en una compra que pagué con 3U$ y 2.000 Gs.
Aunque años atrás reinaban en un 100% los Made in China hoy en día ya podemos encontrar productos de diversas partes del mundo, incluso grandes marcas de moda y accesorios con precios fuera del alcance de los simples mortales como yo.
Una de las grandes anécdotas que tenemos fue cuando Ronaldinho cruzó la frontera en helicóptero para venir a comprar relojes y perfumes en un local muy conocido por nada mas y nada menos que 15.000 U$, así que hay para todos los bolsillos.
Entre tantos edificios uno puede encontrar la Monalisa más grande del mundo con 900 metros cuadrados y las terrazas de los edificios esconden grandes sorpresas: escuelas extranjeras, canchas de deportes no tan conocidos en este país como el Badminton y penthouses dignas de ciudades como Nueva York.
Tuve la oportunidad de conocer varios lugares así en el centro y es como descubrir un nuevo mundo.
El centro esconde grandes sorpresas para aquellos que estén dispuestos a ver más allá de la multitud.