Dios estableció las reglas del matrimonio
En toda empresa humana existen las leyes o normas para garantizar el funcionamiento. El matrimonio, que fue instituido por Dios, también tiene sus principios claramente establecidos que, de ser tomados en cuenta, permitirán que los esposos y los hijos vivan en un ambiente de armonía. Veamos las directrices que Dios dejó plasmada en su Palabra.
1.-El matrimonio debe ser monogámico.
Eso significa que solamente debe ser contraído con otra persona. La Biblia enseña que Dios le trajo al varón una mujer. En Génesis 2:22, leemos: “Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre."
También dice la Biblia: "Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne." Ef. 5:31.
La palabra monogamia viene del griego: monos, uno + gamos, unión. Es el estado o situación de quien está casado solamente con una persona.
2.-El matrimonio debe ser heterosexual.
Hemos afirmado que, según la Biblia, el matrimonio solamente debe ser contraído con otra persona, pero aquí agregamos que debe ser de diferente sexo; es decir, entre un hombre y una mujer. Dios le trajo a Adán una mujer. Leamos lo que dice la Palabra de Dios en Génesis 1:27: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." Ya se dijo que Génesis 2:22 afirma que Dios hizo una mujer, y la trajo al hombre."
El término heterosexual viene del griego heteros, distinto, otro + latín sexus, sexo. Se dice del individuo que tiene inclinación sexual hacia el otro sexo.
3.-Jesucristo ratificó el diseño original del matrimonio.
El Señor Jesucristo dijo: “¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?” Mt. 19:4-5.
Los hombres comenzaron a violentar el principio bíblico del matrimonio y llegaron a contraer uniones múltiples. Jesucristo, Dios manifestado en carne, ratificó la vigencia plena del matrimonio, recordándonos que la Escritura dice que el que los hizo al principio, los creó varón y hembra: Un hombre y una mujer. Cualquiera posición distinta a esta son añadiduras de los hombres.
4.-El matrimonio debe mantenerse en un estado de honra.
Los cónyuges deben guardarse fidelidad uno al otro, tal como lo dice la Palabra de Dios: "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios." Hebreos 13:4.
En hombre debe alegrarse con su esposa, sin estar pensando en la mujer extraña (Pr. 5:15-20). Jesucristo exigió a los esposos la pureza de corazón en la relación matrimonial.
Veamos los siguientes versículos bíblicos:
"No cometerás adulterio." Ex. 20:14.
"Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón." Mt. 5:27-28.
"Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adúltera." Mt. 19:9.
"Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento. Corrompe su alma el que tal hace. Heridas y vergüenza hallará,
Y su afrenta nunca será borrada." Pr. 6:32-33.
5.-Dios no aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Como hemos afirmado con anterioridad, Dios estableció un matrimonio monogámico y heterosexual. Los hombres han tratado de distorsionar la enseñanza bíblica. nuevamente retomamos las palabras de Jesucristo nuestro Salvador: "el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo."
La misma estructura anatómica conque Dios creó al hombre y a la mujer, donde uno y otro se complementan, echa por tierra cualquier intento de los hombres de tener por legal prácticas que son contra naturaleza.
Esa perversión sexual y otros pecados fueron los motivos por los cuales Dios destruyó Sodoma y Gomorra.
Leamos los siguientes versículos:
1 Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,
4 Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.
5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos. Gn. 19:1,4-5
13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo. Gn. 19:13.
24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; Gn. 19:24.
26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,
27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros,, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Ro. 1:26-27.
6.-Conclusión
El matrimonio tuvo su origen en Dios. Para que funcione bien deben ser tomados en cuenta los principios establecidos por el diseñador. Todo matrimonio que se constituya debe ajustarse a las disposiciones señaladas en la Escritura.
22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Gn. 2:22.
31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Ef. 5:31.
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Gn. 1:27.
4 Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo,
5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Mt. 19:4-5.
4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. He. 13:4.
15 Bebe el agua de tu misma cisterna,
Y los raudales de tu propio pozo.
16 ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,
Y tus corrientes de aguas por las plazas?
17 Sean para ti solo,
Y no para los extraños contigo.
18 Sea bendito tu manantial,
Y alégrate con la mujer de tu juventud,
19 Como cierva amada y graciosa gacela.
Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre.
20 ¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena,
Y abrazarás el seno de la extraña? Pr. 20:15-20.
14 No cometerás adulterio. Ex. 20:14.
27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.
28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Mt. 5:27-28.
Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera. Mt. 19:9.
32 Mas el que comete adulterio es falto de entendimiento;
Corrompe su alma el que tal hace.
33 Heridas y vergüenza hallará,
Y su afrenta nunca será borrada. Pr. 6:32-33.
Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,
2 y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche.
3 Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.
4 Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.
5 Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos. Gn. 19:1-5
13 porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo. Gn. 19:13.
24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; Gn. 19:24.
26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,
27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Ro. 1:26-27.