Hola amigos, como ya lo hemos conversado en diferentes ocasiones cada día es una nueva oportunidad que nos da la vida para comenzar, pero hoy a diferencia de ocasiones anteriores, te propongo renunciar... Te preguntarás ¿renunciar a qué? pues sencillito, a todo aquello que te reste.
Renunciar está relacionado con dejar voluntariamente algo que se posee o por lo que se tiene algún tipo de derecho.
Renunciar implica desistir, dejar de lado y continuar ¿te parecería buena idea renunciar a aquellas cosas que no sumen a tu vida? Me atrevo a responder que si, considerando la estabilidad emocional de tu ser.
Conocemos personas que en cierta oportunidad han renunciado a sus empleos, probablemente alguno de nosotros lo ha hecho, otros han renunciado a un ser amado o a alguna actividad que se creía era una buena oportunidad. Este tipo de decisiones generalmente son trascendentales y reorientan la mirada... ¿saben qué lleva a una persona a tomar una decisión como esta? El peso y la carga emocional generados por diversas situaciones como por ejemplo, que ese empleo no es el de sus sueños, no soportan al jefe, el horario no se adapta a sus necesidades, el ser amado no se encuentra disponible, entre muchísimas más razones, lo cierto amigos, es que cuando se toma una decisión de este tipo, se debe sopesar lo positivo y lo negativo, y luego tener determinación, es necesario ser congruente con lo que se siente, se dice y se hace.
Te estarás preguntando en este momento, ¿a qué me propones renunciar? bueno como te comente es una decisión importante que puede cambiar el rumbo, mostrar nuevos caminos y modificar la velocidad de los pasos, así que hoy te propongo renunciar a:
Las personas tóxicas. Rodeate de personas que celebren tu existencia y te animen a crecer.
Al que dirán. Ocúpate de sentirte bien, de estar donde te guste, de hacer lo que te divierte, ocúpate de ti.
A los miedos: Los miedos paralizan, generalmente llevan consigo una carga de inactividad, atrévete.
A juzgar. No se quien en algún momento nos entregó la potestad de andar por la vida señalando y juzgando sobre quien lo hace bien y quien no, veamos al otro como nuestros iguales, con la capacidad de equivocarse y triunfar una y otra vez.
Cada persona tiene una historia en diferentes tiempos, con un registro de lo que fue, uno de lo que es y uno por escribir sobre lo que será. Se que renunciar no es sencillo, el apego se convierte en una barrera, así que piensa, analiza muy bien que te paraliza, aún estás a tiempo modificar el futuro con las acciones del presente. Recuerda que siempre puedes volver a comenzar.