Hola amigos, el día de hoy los invito a acompañarme a realizar un pequeño análisis sobre lo que significa y las implicaciones que tiene la figura de autoridad para una sociedad, empecemos por revisar la definición.
La palabra autoridad definida por la real academia española en algunas de sus acepciones represente el poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho; o el prestigio y crédito con el que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia.
El primer contacto con la figura de autoridad se tiene durante la niñez, los padres son en la mayoría de los casos las personas con las competencias adecuadas para la crianza de los hijos, en ese proceso también suelen involucrarse abuelos y tíos. La figura de autoridad es tan importante en los primeros años del niño, ya que justo ahí donde se definen los roles, lo que a su vez conlleva a la práctica del respeto.
Luego el niño va a la escuela y se encuentra con otra figura importante de autoridad, los maestros. Es vital la relación padre - escuela - niño, para su inserción en la sociedad, los padres deben fomentar el respeto hacia sus maestros e institución y los maestros hacia sus padres, aunque no lo crean estas relaciones de la infancia son determinantes en el comportamiento del adulto ante figuras de autoridad.
Un individuo al llegar a la adultez se encuentra entonces en dos vertientes,
Como autoridad. Ante los hijos, sobrinos, subalternos, como dueños de casa o negocio, en fin siempre existirá un espacio en el que se asumirá ese rol.
Como persona que debe respetar la figura de autoridad: Se encuentran aquí las instituciones gubernamentales, jefes, padres, abuelos, entre otros.
Ahora bien, ya se tiene claro quienes son las figuras de autoridad y desde cuando se debe iniciar el trabajo para respetarlas, pero ¿qué pasa si no se respetan? ¿qué sucede en una sociedad donde la figura de autoridad no tenga valor? Pues tristemente es una sociedad desorientada, como consecuencia aparecen la inseguridad, deterioro físico de las ciudades, impunidad, irrespeto hacia el otro, poco sentido de pertenencia, entre tantos otros anti valores. Es importante también que la persona que ocupa estas figuras en un momento dado, sea el primero en respetar esa investidura, es imposible respetar al policía que se involucra en el tráfico de drogas, al militar que oprime o a un presidente que malverse fondos del estado.
En este sentido, es necesario inculcar en los niños hábitos que lo induzcan al respeto, reforzarlos durante su desarrollo para tener adultos responsables, capaces de respetar y de enseñar con su ejemplo, solo de esta manera tendremos sociedades armoniasas, estables, sanas y felices.