José tenía un hermano gemelo, Felipe, pero a pesar de la extrema similitud en apariencia (eran totalmente idénticos), no tenían nada en común.
Mientras Felipe trabajaba duro por tener sus cosas y lograr sus metas, José perdía el tiempo deseando todo lo que tenía su hermano, los títulos que había obtenido e incluso quería tener una familia igual, pero no se esforzaba en lo más mínimo por hacer las cosas bien.
Cierto día, José decidió secuestrar a Felipe, hacerse pasar por él y hacer creer que el desaparecido era él mismo. Y así lo hizo. Por fin tenía la vida que siempre había deseado, pero al no saber hacer nada de lo que Felipe hacía, no pasó mucho tiempo hasta que su mentira se desmoronó.
José confesó el crimen que había cometido, reveló el paradero de su hermano, quien fue encontrado en muy mal estado ya que José lo había dejado casi sin cuidados, y fue enviado a prisión donde estaría durante muchos años.
Felipe se recuperó totalmente y siguió con su vida, y a pesar de todo, no le guardó ningún rencor a su hermano.
José, estando en prisión, finalmente entendió que si quieres algo debes trabajar y esforzarte duro hasta conseguirlo, y también le dio sentido al viejo refrán que dice: “Cuando algo es para ti, ni que te quites, y cuando no, ni que te pongas”.
Esta publicación es mi participación al 1er Concurso Cuentito Reflexión convocado por @blablajam y
@shippo. Si desean participar, pueden ver las bases del concurso aquí.
Quiero aprovechar para agredecer a las comunidades @cervantes y
@mosqueteros por todo el excelente trabajo que realizan en pro de la comunidad hispanohablante en Steemit.
1er Concurso de Cuentocel | Bomba
Concurso de Microrrelatos de Terror #MicroTerror256 - Semana 2 - Vampiros